Nellie Bly, vida de una periodista intrépida

16:38:00

Nora Aragón
Si eres un viajero empedernido seguro que te has planteado más de una vez la hazaña de dar la vuelta al mundo –ya sea en bicicleta y sólo con una mochila al hombro, o sin reparar en gastos alojándote en lujosos hoteles-, y si no lo eres seguro que ha formado parte de innumerables fantasías y sueños.

Elizabeth Jane Cochran –más conocida como Nellie Bly- cumplió este sueño hace casi dos siglos, convirtiéndose en la primera mujer en dar la vuelta al mundo en tan solo 72 días.

Los orígenes de esta intrépida periodista están en los Estados Unidos de 1864, un país que aún estaba desarrollándose y que apenas vislumbraba en lo que se iba a convertir medio siglo después. Las mujeres conformaban un pilar esencial para esta sociedad que seguía poco a poco los pasos de Europa, intentando llegar a los niveles de industrialización de Francia o Gran Bretaña. Nellie fue consciente de la vital importancia de la mujer en su entorno y del escaso poder que se le había concedido en aquella sociedad que se desarrollaba a grandes zancadas, pero seguía marcada por el patriarcado, por lo que se propuso dar voz al género femenino.

En estos tiempos convulsos, la infancia de Nellie no fue nada fácil; con desgracias familiares y teniendo que buscar trabajo para poder estudiar. Un día, leyendo el periódico local, el Pittsburgh Dispatch, decidió enviar una incisiva carta al editor criticando una columna sexista que habían publicado. Este, sorprendido por la calidad del texto de la joven Bly, le invitó a que escribiera para el periódico. No muy satisfecha con el trabajo que allí desempeñaba, decidió marcharse a Nueva York, donde Joseph Pulitzer la contrató para su diario The New York World.

Entre sus primeros trabajos para el diario de Pulitzer, se centró en escribir reportajes de investigación, llegando a hacerse pasar por una enferma mental en un asilo para mujeres de Blackwell’s Island. Este reportaje en particular le catapultó a la fama, convirtiéndose en una auténtica celebridad en el mundo del periodismo. En Ten Days in a Mad-House –título que dio al reportaje- consiguió meterse en la piel de una interna y analizó con temple el día a día en la institución, su funcionamiento, y el trato que se daba a las pacientes. Termina el reportaje con esta estremecedora declaración: "Experimenté cosas que nunca olvidaré... Cuando me liberaron, dejé el centro con placer y alivio culpable por poder volver a disfrutar del aire puro... por no poder llevarme conmigo a alguna de aquellas desafortunadas que, estoy convencida, estaban tan cuerdas como yo".

Con la publicación de este singular trabajo, consiguió que la ciudad de Nueva York destinara un millón de dólares adicional al año para el cuidado de enfermos mentales.

En 1889 The New York World la embarcó en un viaje alrededor del mundo, con el propósito de que narrase la experiencia emulando a Phileas Fogg, el protagonista de la novela de Julio Verne. Así, el 14 de noviembre de este año partió en tren de Hoboken, Nueva Jersey, desde donde llegaría a lugares como Inglaterra, China, Hong Kong, San Francisco, y visitaría a Julio Verne en Nantes para narrarle sus experiencias.

La narración de este viaje está invadida de la carisma y espíritu observador de Nellie, de sus experiencias y de toda la gente que conoció y trató a lo largo y ancho del globo.

Consiguió batir el récord de la época y logró dar la vuelta al mundo en 72 días, 6 horas, 11 minutos y 14 segundos; sin embargo, fue superada pocos meses después por George Francis Train, quien realizó el viaje en 67 días.

La fama de Bly incrementó cuando volvió sana y salva de este viaje. Más tarde escribiría un libro narrando su experiencia: Around the World in 72 Days.

Tras casarse en 1895 con un industrial millonario llamado Robert Seaman, Nellie dejó su carrera periodística; pero a la muerte de este, tuvo que hacerse cargo de todas sus empresas, lo que produjo a Nellie enormes quebraderos de cabeza. Decidió volver a trabajar en lo que verdaderamente le apasionaba, esta vez con la cabecera New York Evening Journal. Durante esos años, se centró en el movimiento sufragista femenino, que en aquella época empezaba a dar sus primeros frutos.

Nellie, que tenía que hacer frente a las deudas de su difunto marido, se embarcó en un nuevo viaje para saciar el espíritu aventurero que caracterizó a la periodista durante toda su trayectoria. Inglaterra fue el destino de una semana de vacaciones de 1914, que casualidades del azar hicieron que volviera a adentrarse en lo que había dejado olvidado. El estallido de la Primera Guerra Mundial y el posicionamiento clave de Nellie Bly propiciaron el inicio de unos reportajes independientes sobre el conflicto bélico que se extendería hasta 1919, siempre desde la perspectiva norteamericana. Fue el último trabajo de una mujer insaciable que, a día de hoy y al término de estas líneas, todavía veneramos como la revolucionaria pionera de un periodismo de investigación del que ella todavía es referente incontestable.
Ilustración de Joaquín Aragón para Micropolis Magazine


También te gustará

0 comentarios

LA HEMEROTECA