Pensamientos en el Rick´s

18:19:00

Víctor Soho
Casablanca era una película más. En una época llena de rodajes, donde era habitual ver más de una cinta al año por director (ritmo que ahora Woody Allen y pocos más son capaces de igualar), Casablanca no fue más que otro proyecto en la lista de producción de Hollywood. Tenía a algunos de los actores más famosos de la época, pero no dejaba de ser otra película de Bogart y Bergman, como todas esas películas en serie con grandes actores. Con estas esperanzas y además, adaptando una obra de teatro previamente rechazada en Broadway, empezaba el rodaje de esta cinta. Era una película más, pero Casablanca ya no es otra más.

Pese a su supuesta “poca ambición”, resulta una de las películas más transgresoras y bien escritas de su tiempo. ¿Qué de su tiempo? Casablanca tiene uno de los mejores guiones que jamás se hayan rodado (y no lo digo a la ligera). Además estoy muy convencido de que esto es gracias al personaje de Rick, uno de los personajes más interesantes de la historia del cine, que ahora me dispongo a destripar.

Rick nunca tuvo un coche amarillo

Supongo que para cualquier literato la referencia es clara, Rick puede que nunca tuviera un coche amarillo (o por lo menos no cuentan eso en la película), pero las similitudes con Gatsby no van por ahí.

Me gustaría pensar que Gatsby y Rick se conocieron en algún momento, no es locura pensar así. Ambos vivieron en Nueva York y debieron coincidir por esas épocas (aunque con una pequeña diferencia de edad). A ambos, al fin y al cabo, les gustaba celebrar grandes fiestas, mientras alejados de la muchedumbre, lloraban por la chica que un día se les escapó. Son personas que les cuesta olvidar el pasado, no pueden lidiar con él, pero que este nunca llega a irse. Un día tendrán que enfrentarse a sus miedos, cuando la chica que tanto amaban, aparece en una de sus celebraciones. Aun así, es el mensaje, el que muestra la verdadera diferencia entre ambas obras.

Gatsby va sobre cómo se puede enfrentar al pasado, mientras Casablanca, sabe que el pasado siempre seguirá ahí. En verdad, Fitzgerald sabe que es difícil escapar de él “… y así seguimos, barcos contracorriente, devueltos sin cesar al pasado…”, pero cree necesario avanzar para poder evolucionar y ser felices. Casablanca en cambio, sabe que el pasado siempre seguirá ahí, pero aprecia mucho esos recuerdos en vez de huir de ellos.

En definitiva, ambos nos hablan de una especie de victoriosos en la carrera del sueño americano, pero que acaban siendo machacados por las heridas de sus recuerdos. En ese aspecto también recuerda a Don Draper, aunque sería una redundancia, ya que el propio Don está basado en el personaje de Fitzgerald. Por lo que podemos ver a Casablanca como una respuesta clara a lo que propone Fitzgerald en su libro más famoso: dos formas distintas de afrontar el pasado.

El lacónico héroe

Aquí tenemos que viajar un poco más en el pasado. Así que agarrémonos a nuestros Deloreans.

Laconia era una región de la Grecia clásica. Entre sus pueblos destacados se encuentra Esparta. Famosos por muchas cosas, ninguna de ellas su cariño o su dulzura. Lacónico es un adjetivo para un hombre de pocas palabras. Los espartanos luchaban, los atenienses pensaban. En definitiva, todos luchaban y pensaban, pero los tópicos quedaron así. Lo que vengo a decir es que Bogart no habla mucho en esta película, pero todo lo que dice es esencial.

Rick es un personaje que se construye en pequeñas frases. Es un hombre que dice tanto en su silencio, como en sus propios diálogos, pero ahora vengo de hablar de sus one-liners de campeonato. Es muy interesante como este personaje consigue en frases muy cortas, expresar todo lo que siente: “De todos los cafés y locales del mundo, aparece en el mío”. Es de las frases más icónicas de la obra, pero también de las que mejor resumen la situación de Rick. Se siente desafortunado, se encuentra con su pasado y no quiere enfrentarse a él, bebe para sentirse mejor, pero sólo le lleva a una depresión mayor al esquivar el problema. O incluso sus propios pensamientos morales se ven reflejados en unas pocas ocho palabras: “Yo no me juego el cuello por nadie”. Rick se siente totalmente desligado de otra persona, su única preocupación es él mismo. No es el niñero de nadie. Un egoísta por naturaleza (aunque después veamos cómo cambia su percepción de esta frase).

Pero sin duda la que muestra de la forma más concisa posible a Rick es la, ya mítica: “Siempre nos quedará París”. Da igual todo por lo que hayamos pasado. Da igual que ya no me quieras, que lo nuestro se haya acabado. No fue en vano, siempre nos quedarán esos maravillosos recuerdos, eso es lo que importa al final. Esta frase no sirve sólo como clímax para película, es, además, una forma hermosísima de resumir el propio tema central de la obra. Además de darle una vuelta al dicho “si quieres a alguien déjalo libre”.

Estos son solo unos pequeños ejemplos de esto, pero me gustaría terminar este apartado con: “Resultó una afición muy cara, pero los negocios siempre se me han dado muy mal”. Esto es lo que dice, cuando le preguntan por su pasado antifascista, porque ante todo, Rick es el cuerpo en movimiento de un romántico muerto.

Cuando muere el romanticismo

Rick e Ilsa vivieron felices una época. La época en la que Sam cantaba canciones en su piano para la  pareja, cuando el mundo se derrumbaba y ellos se enamoraban. En muchas líneas de la película se hace referencia al pasado idealista de Rick. Cuando era joven y estaba enamorado. Todos sabemos que él fue un luchador, que antes de decir “yo no me juego el cuello por nadie”, se jugaría hasta la cabeza por defender sus ideas. El optimismo y su sonrisa impregnaban el ambiente de un bienestar muy acogedor, cuando ese Bogart plagado de maquillaje (para que pareciera más joven), sonreía y se creía todo lo que dijera su querida Ilsa. Pero llega un momento en el que ella se va. Plantado bajo la lluvia, con París invadida, Bogart se sube al tren y por fin podemos ver esa mirada que fría y deshumanizada, llevará por toda la cinta. Rick se ha vuelto el Rick de Rick´s. ¿Qué nos queda cuando muere el romanticismo? Cuando muere todo por lo que luchamos, ¿por qué debemos seguir esfornzándonos? Nos queda la desesperanza, para algunos el alcohol y para la mayoría, la soledad.

Bogart es uno de esos defraudados por la vida, que con éxito en lo laboral, se encuentran vacíos en todo lo demás. Ya no tiene ganas por las que luchar, no tiene a nadie a quien amar, más allá de su amigo Sam. Pero Ilsa vuelve a su vida, le presta dinero a una joven necesitada y le consigue los billetes a Víctor y a su amada. Rick vuelve a sus sueños de juventud, vuelve a creer en la justicia, en todo lo que un día defendió. Por fin hace las paces con su pasado, puede pensar con más claridad. Hasta después de marcar siempre las diferencias, la película termina con un “presiento que este es el comienzo de una hermosa amistad”. Tras toda esta odisea, el personaje de Rick vuelve a abrirse al mundo y a la sociedad. Volvemos a lo mismo, en pequeñas frases, en grandes actos, se encuentra el verdadero personaje que interpreta Bogart.

Puede que Casablanca lleve con ella todos los fallos de su época, tiene una dirección muy clásica e impersonal, además de que todo resulta demasiado teatral. Pero es una película que sólo puedo amar, porque Rick es de los mejores personajes que he visto nunca, de los más icónicos y de los más importantes. Puede que Casablanca fuera una película más. Ahora, Casablanca es una de las películas mejor escritas de la historia.

Con amor, para Bogart.








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