Adiós, por María Prado

0:31:00


"Apostaría todo mi dinero a que, nada más ver esta carta sobre tu mesilla, lo primero en lo que se fijaron tus ojos fue en el "adiós" con el que daré fin a la misma. Es un buen resumen, aunque no perfecto, del por qué lees esto. Puedes conformarte con ello y recordarme por cada palabra que te dije, te susurré o te grité; o continuar leyendo y averiguar las razones, recordándome, así, por lo que ahora leerás. No prometo que te vaya a dejar con mejor sabor de boca.

Ambos recordamos como nos conocimos, por lo que resultaría redundante contarlo aquí, convirtiéndome entonces en un Walt Disney de pacotilla ante su primer borrador de blancanieves, por ejemplo. No fue algo transcendental y carecería de sentido exagerartelo precisamente a ti, dejando que recuerdos de cuentos de hadas y princesas actúen de consuelo. No.

Parece una carta digna de una gran historia, o quizás un gran final. Pero nunca fuimos grandes personas, ni tuvimos una gran relación, a pesar de lo que esta durase. Personas mediocres, historias mediocres. Necesitabamos un gran final aunque conllevase inmolar nuestro, llamémoslo, amor. Solo así ambos nos despojaríamos de ese traje de vulgaridad con adornos de conformismo con el que nos cubrieron tras el parto.

Te preguntarás si había más opciones, algún otro tipo de sacrificio más banal. Bien, más banal no.

Adoraba nuestra monotonía hasta que empezó a ser "El día de la Marmota", pero con una marmota cada día más vieja.

No puedo empezar una maravillosa vida, ni dejarte a ti empezar otra, arrastrando la ultima simpleza por siempre. Pero te amo incondicionalmente, no podría concibir una vida sin ti. Felicidades.

Decido, por lo tanto, morir. Irme solo y de la forma más grandiosa posible, siendo recordado como de verdad lo deseo. Siendo noticia por siempre en la mente de hasta los que no me conocían. Y sin tu odio postruptura, aunque si tristeza.

Adiós."

Una pena, cariño, que nunca encontrasemos tu cuerpo.

Perdonadme, queridos lectores, por un final tan mediocre.

También te gustará

0 comentarios

LA HEMEROTECA