Mi chica tormenta, por María Puchades

23:06:00


Vive sin relojes y con prisa
pero nunca llega tarde,
siempre aterriza.
Le espero a oscuras,
en un barrio pobre de mi ciudad,
y es a las doce en punto
cuando rompe mi estabilidad
si aparece con su vestido blanco
y sus alas doradas.

Hasta la lluvia opta por esconderse
antes de que ella deleite al mundo
con la arma más valiosa
de todos los tiempos: Su mente.
Empieza a moverse inquieta
y piensa en cómo cambiar
todo aquello que le atormenta
aún sabiendo que no va a obtener respuestas, pero eso le apasiona
porque nunca fue exacta
ni buscó las mitades del todo.

Ella sabe de sobra que es
laberinto, enigma, viento.
Ella ama la poesía, el universo,
el olor a café recién hecho
y las últimas pinceladas de Van Gogh.

Ella odia sentirse
títere, jaula, cadena
y por eso está tan preciosa
cuando habla de libertad,
de justicia y de revoluciones;
porque es entonces
cuando demuestra más que nunca
que tiene el corazón
en el lado izquierdo del pecho
y que es ella la que gobierna,
con el puño en alto,
bajo su propio techo.

Mi chica tormenta
deposita la magia que lleva
en sus bolsillos sobre cualquier
espacio en blanco,
llora solo cuando llueve
y se convierte cuando no duerme
en la musa de cualquier poeta.

También te gustará

0 comentarios

LA HEMEROTECA