Los próximos juicios de Nuremberg

16:48:00


Beatriz Castañeda
Han pasado ya más de 60 años desde que un mezquino líder alemán se hizo con el control de media Europa y la sometió bajo su racista mandato. 60 años desde que millones de judíos suplicaban por última vez a Yahveh rodeados de cuerpos desnudos.  Aun así, todavía sigue resultándonos incomprensible cómo todo aquello pudo suceder ajeno a la mirada de un pueblo tan comprometido y honorable como lo es la ciudadanía alemana. Y creo no equivocarme al afirmar que muchos dudamos de que realmente vivieran de espaldas a ello, una vergonzosa carga bajo la que a los ciudadanos alemanes les sigue siendo difícil andar.

Menos mal que ahora el mundo convive bajo unos bien redactados derechos humanos que no permiten que cosas como estas vuelvan a suceder, y en la Cancillería Federal Alemana se sienta una figura femenina que se dirige a Europa desde una mirada mucho más social que la que nos vigilaba por encima de aquel bigote hitleriano. Menos mal que la esclavitud se erradicó hace ya más de 150 años y menos mal que tras las revoluciones sociales del siglo XVIII todos convivimos en igualdad.

Sin embargo, tal vez sea necesario que dirijamos nuestra limitada mirada primermundista más allá de las fronteras europeas para ver que poco de esto es cierto, aprovechando que aún no se ha construido un muro de Berlín alrededor de nuestro continente para separarnos de toda la tragedia que desatamos. Quizás, así nos percataríamos de la cantidad de personas que trabajan jornadas desorbitadas bajo sueldos mínimos para que no tiemble nuestro sistema, de la cantidad de niños que tienen armas entre sus manos cuyos disparos financian nuestras hipotecas o de cómo estamos convirtiendo África en un enorme desierto del Sáhara con las explotaciones de materias primas y personas que trasladamos allí. Desgraciadamente, creo no equivocarme al afirmar que la mayoría de nosotros no vivimos ajenos a ello.

Hay pocas verdades más grandes que la que se esconde detrás de la frase "si no eres parte de la solución, eres parte del problema". Más nos vale no vivir para ser testigos de los próximo juicios de Nuremberg, porque como analicen el sudor infantil que se enreda en los cordones de todas nuestras zapatillas nike no va a quedar títere con cabeza.

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