5 años y 1 día

17:25:00


Germán Prieto
Han pasado cinco años y un día desde que los indignados tomaran la céntrica Puerta del Sol de Madrid. El panorama político, plagado de recortes presupuestales y de malestar general, bañaron los últimos compases de una legislatura socialista en muerte anunciada, mientras publicaban las encuestas de cara a las elecciones de noviembre de aquel año, que ganarían los populares de manera abrumadora y absoluta.

Aquel movimiento, que clamaba el fin de los recortes, una educación laica y un modelo de Estado más eficiente en base a una política más participativa, fue la causa de este incierto clima de partidos políticos nuevos y no tan viejos.

Sería un error decir que Podemos ha sido consecuencia del 15M, pero sí una canalización del movimiento en las urnas a través de la entrada en el partido de numerosas figuras que ocupaban la plaza tiempo antes. Y, sobre todo, de la indignación.

Menos cierto aún sería hacer creer a la población que el espíritu de la plaza era socialista. Numerosos dirigentes del partido ya se han atribuido el mérito, mas fueron protestas que comenzaron durante el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

Por último, sería impensable relacionar a Ciudadanos con los indignados. El partido de las élites y beneplácito de los bancos jamás podría estar detrás de un movimiento que tildaron de antidemocrático y perroflauta, aquel vocablo que 5 años y un día atrás nacía para quedarse en nuestro diccionario.

Pero tampoco podemos caer en la trampa de encasillar al 15M en una reacción de la izquierda, pues simplemente era la gente ocupando los únicos lugares donde todavía uno podía decir que eran del “pueblo”. Las plazas de todo un país, lugares de encuentro y de celebraciones, se convirtieron durante un tiempo en protesta y descontento sin seña política.

La ciudadanía, ahogada por los numerosos ajustes durante la crisis, se puso en pie y gritó como pocas veces había hecho antes. De aquel grito todavía resuena el eco que ha revolucionado políticamente todo un país costumbrista.

Aquel intento de una democracia más participativa alejada de los postulados del bipartidismo hoy más que nunca es una realidad, con una política cercana y una necesidad de diálogo y entendimiento que nunca había sido puesto en práctica.

Veintiocho días duró la acampada en Sol, veintiocho días que siguen marcando a un país cinco años y un día después.

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1 comentarios

  1. https://www.youtube.com/watch?v=0YZOLQQz2tY

    el 15M fue un movimiento conservador.

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