Hablo de Bukowski y Californication (aunque de esto último un poco por encima)

15:52:00


Víctor Soho
- ¿Californication? –Dijo Nadie- ¿No había nada mejor de lo que hablar que de una serie que ni has terminado?
- Sí –le contesté de la forma más amable posible-, pero era lo que me apetecía. Hay que nombrar a Bukowski alguna vez, ¿o no?
- Tío, pero Californication no es tan buena, anda, habla de otra cosa.
- Vamos por partes, Nadie. Hablamos luego, de tranquis, ¿vale?

Como me gustan los existencialistas borrachos, bueno los borrachos en general, y los mujeriegos. ¡Oh, los mujeriegos! Al igual que el toreo sólo me parece hermoso cuando está en pantalla o en literatura, pero en ambos, lo acepto felizmente cuando es ficción (bueno, lo de los borrachos mujeriegos lo aguanto bastante mejor que los toros en la realidad, pero eso es otro tema). La cosa está en que siempre procuro buscar historias relacionadas con estos novelistas alcohólicos, que hablan de la vida y como diría el gran Lois Pereiro “a querer vivir de un trago// todo lo que la vida nos ofrece”. Sí, muchas veces machistas; y sí, muchas veces violentos; pero ¿quién no se siente atraído por un hombre que bebe más alcohol que agua, pero que por las noches, llora por una amada que se fue hace tiempo? Admítamoslo, es un tópico maravilloso, casi un placer primitivo, por lo tanto, no resulta raro que Hemingway sea tan leído; o que, a su vez tan ligado a esto,  el tópico de rockero sea el gran representante del sueño americano para la mayoría.

Lamentablemente esta serie peca de la estructura propia de las series de Showtime, la no-estructura de sacarse giros de guión de la nada con el propósito de seguir produciendo la serie. De todas formas, esta obra tiene una relación muy curiosa con mi querido escritor frustado.

Ahora sin más dilación, mi análisis.

Rómantico no es amor tonto


Bukowski es romanticismo moderno, no hay otra. En esta época en lo que es tan propio desvirtuar términos, el romanticismo resulta el que más absurdo y peor tratamiento ha tenido. Romántico es ser melindroso, hortera y machista. Pues no, así llamamos de románticos a poetas tan básicos y poco artísticos como Marwan, Defreds o Isabel X.

Porque la
Poesía comercial
Es ahora el
Botón de Enter.

Bukowski es un romántico en su visión pesimista de la vida, en la búsqueda del suicidio como final o en la propia temática amorosa, una visión mucho menos machista de lo que se piensa.

“…por más que lo intentaron
no pudieron encontrar a nadie justo igual que
tú.
 Ni tampoco pude
yo.”

Fragmento de El Borracho.

Bukowski amaba a Jane por encima de todo, tal y como Hank hace con Karen. Pero a Bukowski lo llaman Hank y difuso queda quién es quién. La búsqueda constante a alguien que desaparece, o que simplemente no vuelve a tu lado. Eso es Bukowski y Californication. La odisea sinfín de esa mujer que ya no está. Californication pese a lo que muchos piensan no es una oda a la cultura de la exaltación masculina, no es una serie machista, es la historia de un hombre solo que busca en los placeres tabú algo que no le ofrece la vida ordinaria. Tal y como la literatura de Bukowski. Hay que empezar a discernir de la persona que disfruta de lo que hace y la que quiere aislarse del mundo que le rodea a través de ciertas tendencias. Fumarse un porro con los amigos puede no ser algo poco malicioso, pero aislarse del mundo a través de las drogas no me parece aconsejable (como también el juego o la religión como escapada). Las coincidencias superficiales entre Hank Moody y Hank Bukowski es que ambos son escritores exitosos, que viven en California, que aman una mujer que hace tiempo que es más historia literaria que un ente real, así como la forma de hablar y un par de cosas más. Pero hablando de esto, me vuelve este poema a la mente:

algunos perros cuando duermen de noche
deben de soñar con huesos
y yo recuerdo tus huesos
en tu carne
y más
con aquel vestido verde oscuro
y los zapatos negros brillantes
de tacón alto,
siempre blasfemabas cuando
bebías,
el pelo caído por la cara
querías explotar libre de
lo que te atrapaba:
recuerdos podridos en un
pasado
podrido, y
por fin te
liberaste
al morir,
dejándome con el
presente
podrido;
llevas muerta
28 años
mas te recuerdo
mejor que a
nadie;
eras la única
que comprendía
la futilidad del
arreglo de la
vida;
los demás estaban sólo
a disgusto con
segmentos triviales,
despotricaban
sin sentido del
sinsentido;
Jane, te
mató el
saber demasiado.
brindo por
tus huesos
con los que
este perro
todavía
sueña.

Elogio a una pedazo de tía, Charles Bukowski

Si vives con un corazón de plomo y el alma de una persona que vota a VOX puede que no hayas notado esa admiración constante por la figura de Jane, esa extraña mezcla entre la idealización y el cariño más absoluto. Bukowski no llora como muchos otros poetas por lo que significa su pareja, Bukowski llora por Jane y Jane lo es todo. Hank Moody busca en cada callejón de su ciudad a Karen, levanta el asfalto por si está escondida debajo de los pasos de la caótica ciudad. Lloviendo, echa menos a la única mujer que de verdad amó alguna vez en su  vida. Hank es un salvaje hombre de increíble apetito sexual al que le cuesta contentarse con Karen en un sentido físico. Hank no echa de menos lo que significa ella (la agonía de la rutina, la muerte y la responsabilidad), pero como dice Bukowski “eras la única que comprendía la futilidad del arreglo de la vida”.

La serie construye muy bien ese sentimiento de la constante vuelta a algo ya muerto, la incapacidad de renunciar a algo perdido; pero pierde cierta credibilidad a medida que avanza la serie. Terrible mentalidad de Showtime: que una serie muere con su audiencia. La serie avanza y la relación entre los protagonistas resulta cada vez menos verosímil. Puede que la HBO hubiera hecho de esto una obra maestra, pero en manos de Showtime resulta una serie demasiado cíclica como para que me siga interesando. Resultando al final un tópico de hombres de ”vida perdida por la mujer  y la bebida”, descritos así por el gran grupo zaragozano de rap.

Pero aún hay algo más, este pequeño homenaje a Bukowski nace de lo más importante que ha hecho ese hombre en su vida. Bukowski era muy artístico, pero vamos a dejarlo claro, Bukowski es más filósofo que cualquier imbécil como Fernando Savater.

El dogma libertario de Bukowski


“El intelectual es el que explica la cosa más simple de la forma más complicada. El artista, el que explica la cosa más complicada de la forma más simple” rezaba nuestro querido Hank B. en Escritos de un viejo indecente, así que ahora sí, digamos que Bukowski es un artista. Porque sus palabras no se te quedan, se te clavan, son directas funcionan como balazos que te dejan perdido un breve período de tiempo, pero eso es filosofía pura. Bukowski creó con su literatura un dogma libertario difícil de igualar. ¿Gandhi era un visionario? ¿Un filósofo o un revolucionario? ¿Bukowski sólo era un maldito machista que maltrataba a su mujer? Pregúntaselo a las sobrinas que el propio Gandhi violó, pregúntaselo a su ídolo Mussolini. ¡Qué problema tan grande hay en esta sociedad en la que Gandhi es tan idolatrado y Bukowski es un tema tabú! Ojalá se muriese la sociedad occidental en general y ya algunas personas en particular. Poco me interesa a mí esto de preservar la especie. A lo que íbamos: Bukowski es un creador de moral, que puso las bases de un dogma basado en la total libertad, basado en otros autores como Rimbaud o Hemingway; incluso músicos como Satie tenían parte de su espíritu. Así vamos a ver que decía Bukowski sobre ser un gran escritor:

Tienes que cogerte a muchas mujeres
bellas mujeres,
y escribir unos pocos poemas de amor decentes
y no te preocupes por la edad
y los nuevos talentos.
Sólo toma más cerveza, más y más cerveza.
Anda al hipódromo por lo menos una vez
a la semana
y gana
si es posible.
Aprender a ganar es difícil,
cualquier pendejo puede ser un buen perdedor.
y no olvides tu Brahms,
tu Bach y tu cerveza.
No te exijas.
Duerme hasta el mediodía.
Evita las tarjetas de crédito
o pagar cualquier cosa en término.
Acuérdate de que no hay un pedazo de culo
en este mundo que valga más de 50 dólares (en 1977).
Y si tienes capacidad de amar
ámate a ti mismo primero
pero siempre sé consciente de la posibilidad de
la total derrota,
ya sea por buenas o malas razones.
Un sabor temprano de la muerte no es necesariamente
una mala cosa.
Quédate afuera de las Iglesias y los bares y los museos
y como las arañas, sé paciente,
el tiempo es la cruz de todos.
Más el exilio
la derrota
la traición
toda esa basura.
Quédate con la cerveza,
la cerveza es continua sangre.
Una amante continua.
Agarra una buena máquina de escribir
y mientras los pasos van y vienen más allá de tu ventana
dale duro a esa cosa,
dale duro.
Haz de eso una pelea de peso pesado.
Haz como el toro en la primer embestida.
Y recuerda a los perros viejos,
que pelearon tan bien:
Hemingway, Celine, Dostoyevski, Hamsun.
Si crees que no se volvieron locos en habitaciones minúsculas
como te está pasando a ti ahora,
sin mujeres
sin comida
sin esperanza…
entonces no estás listo, toma más cerveza.
Hay tiempo.
y si no hay,
está bien igual.

Cómo ser un buen escritor, Charles Bukowski

Atendedme, puede que esto tenga poco de libertario. Acostarse con mujeres, beber; ¿está claro no? 

Ahora, ¿es esto lo que Bukowski quiere transmitir? No lo creo. Bukowski pone las bases de cómo se convirtió él en un gran escritor. Hizo lo que le dio la gana y disfrutó cuanto pudo. Se enriqueció tanto de la vida, que poco más tenía que ofrecerle cara el final de esta. Bukowski habla sobre lo que te hace feliz y debes hacer. Nadie quiere leer algo de un friki que sólo se esfuerza en su trabajo  (y con esto no me refiere en absoluto literatos como Borges o Cortázar, hablo de los sin-espíritu que pueblan las librerías actuales, incluso diría que este tipo de personas ocupan más porción de la tierra que el mar). ¿Te apasiona abrazar árboles como Tolkien? No te cortes. ¿La filosofía y los hermanos Marx? No sobran nunca Woody Allens en el mundo. Escribe lo que quieras y sobre lo que quieras, bebe con quien quieras y lo quieras; o no bebas (como yo o Walt Whitman), pero que salga de ti. Si no consigues sacar tu estilo de vida de ti mismo, ¿cómo vas a llevar tu alma (en un sentido poco espiritual y más psicológico) a la literatura? Bukowski crea un biblia abierta, las leyes del libre albedrío y expone las SUYAS PROPIAS. Eso es lo que da valor al arte, la diversidad de personalidades. ¿Sabéis por qué ninguna otra copia de Bukowski ha conseguido triunfar? Porque vendieron su verdadero yo por la de un tipo que ya era buen escritor.

Hank Moody es una gran adaptación de Bukowski al formato de serie. Tiene el cinismo, la construcción de personajes interesantes y los temas tabús; pero no le llega a Bukowski ni a la suela de los zapatos, porque Bukowski ya hubo y las copias no se aprecian tanto.

En definitiva, dejad de querer ser Bukowski, porque si queréis ser Bukowski, deberíais querer ser vosotros mismos. Así, el insulto que más me ha dolido es el de una amiga que me dijo una vez “no sé por qué defiendes tanto a Bukowski, seguro que le caerías mal”. Eso sí que duele.

-Californication era sólo una excusa –dijo Nadie a mi espalda-.
-No, Bukowski era una excusa; Californication era la serie que estoy viendo.
-Bueno, a ver si para la próxima no tardas un mes en tener el artículo.
-Haz el favor, querido.

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2 comentarios

  1. Tras la presentación de MICROPOLIS (sin tilde) que acabáis de hacer en la Fundación Segundo y Santiago Montes, me ha faltado tiempo para entrar en vuestro Blog y, al menos, leerme este primer artículo de Víctor Soho que, después de todo habla de un autor que admiro y cuyo poema: ¿Así que quieres ser escritor?, debería ser de obligada lectura en primero de Periodismo.
    Bien por vosotros. Crear algo de la nada es de lo más gratificante.

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    1. Muchas gracias por tu comentario, encantados de que te guste Micropolis (sin tilde). Un saludo.

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