Feminismo es igualdad

16:53:00

Grecia, Sabina y María
Había una vez un mundo donde los hombres tenían el poder y las mujeres no eran más que esposas o madres. En este mundo las mujeres no tenían los mismos derechos que los hombres porque ellas eran inferiores a ellos, o al menos eso se creía. Las mujeres no podían ir a la universidad, ni votar y tener un cargo era algo impensable.


La vida transcurría así en este mundo, las mujeres en la cocina y los hombres a estudiar, las mujeres a cuidar a los hijos y los hombres a trabajar. Poco a poco las mujeres de este planeta se dieron cuenta que ellas no eran inferiores a los hombres, sino que eran exactamente iguales a ellos. El machismo que había en ese mundo obligó a las mujeres a crear una ideología que defendiese la igualdad entre ambos sexos y lo llamaron “feminismo”. Estas mujeres lucharon por obtener la igualdad de derechos y de oportunidades, pero la lucha duraría muchos siglos. 

Pasaron los años y la población de aquel planeta parecía cambiar a mejor, las leyes cambiaron, las mujeres pudieron ir a la universidad y un poco más tarde pudieron votar. Tiempo después las mujeres ya podían ejercer cargos importantes y se hicieron notar. 

Y así la sociedad de aquel planeta parecía mejorar y parecía que se había llegado por fin a la tan deseada igualdad. Pero lo que no sabía aquel planeta era que el machismo no había desaparecido, sino que estaba escondido. Sí, escondido. Escondido en aquel novio que creía que su novia le pertenecía, escondido en aquel jefe que prefería contratar a un hombre antes que a una mujer ya que ella tenía que ocuparse de los hijos. Escondido también en aquella mujer que creía que tener hijos era una obligación ya que fue creada para eso y en aquella persona que pensara que ser mujer significaba ser débil. Aquel machismo estaba escondido en cada una de las personas que creían que una mujer no podía hacer lo mismo que un hombre. 


Aquel planeta vivía engañado, ya que el machismo se manifestaba de una manera sutil, a veces escondido en la palabra amor, como cuando un hombre mata a una mujer “por amor”. Hasta cuando vivirá este planeta engañado es la pregunta que se hace esta escritora al contaros este relato.

Una historia basada en hechos reales.


Después de leer esta historia pensamos, ¿de verdad hay tanta diferencia entre hombres y mujeres? ¿en pleno siglo XXI aún hay personas que creen en la superioridad del hombre sobre la mujer? No hace falta más que ver los titulares de los diarios sobre otro hombre que mató a su pareja. En lo que va de año, según Adavasymt (Asociación de Asistencia a Víctimas de Agresiones Sexuales y Malos Tratos), 41 mujeres fueron víctimas de violencia machista en España. 





Los 25 de cada mes Adavasymt convoca una concentración contra la violencia machista. En estas concentraciones se trata de concienciar a la gente sobre este tema y se hace un recuento de las últimas víctimas de violencia machista. Los zapatos rojos en el suelo con los nombres y edades recuerdan a las víctimas de este “terrorismo” que se está llevando consigo a miles de mujeres cada año. 





Pudimos ir a la concentración del 25 de mayo, puedes ver un poco de esta reunión en los streamings que hicimos.
El feminismo, como nos lo contó antes la historia, es una ideología que nació a partir de esta desigualdad que había entre hombres y mujeres. Hartas de aquella injusticia, las mujeres decidieron levantarse, decir basta y empezar a luchar por la igualdad. Pero ¿sabe la sociedad lo que es el feminismo?


La desigualdad existe, está muy presente en nuestro día a día, en situaciones tan simples como un comentario. “Eh, pues conduces muy bien”, a simple vista parece que es un simple comentario de un amigo a una amiga, pero ¿le hubieras hecho este comentario a un hombre? Seguimos dando por hecho que por ser mujeres conducimos mal y que conducir bien es algo normal en los hombres.


Que a las mujeres nos gusta el color rosa, que somos delicadas, que todas tardamos mucho en arreglarnos, que a todas nos gusta usar vestido y que si tenemos sexo ocasional somos putas. A vosotras mujeres, ¿no os pasa que no sois así? ¿acaso no sois mujeres porque os guste el fútbol, las motos o conducir? Las diferencias que ve la sociedad entre hombres y mujeres no es que ellos tengan pene y ellas vagina, sino es que ellos pueden hacer cosas que ellas no, porque “es cosa de hombres”. 

Pero hay más, no basta con que nos diferencien en lo social, también encontramos diferencias en el mundo laboral. Una mujer tiene menos posibilidades que encontrar un trabajo que un hombre, y cuando lo hace gana menos que él por trabajar las mismas horas y hacer lo mismo. En la Unión Europea existe una brecha salarial media de 16% a favor de los hombres. Esto quiere decir que las mujeres ganan por hora un promedio del 16% menos que los hombres y por año hasta un 31% menos. En España esta brecha es mayor, ya que un hombre gana un 24% más que una mujer.

Diferencias como estas las vemos en muchos ámbitos, como en el mundo del deporte, donde los contrastes entre los salarios de los hombres y las mujeres son abismales, al igual que el apoyo que se le da a cada uno. El tenis es uno de los deportes en el que la brecha salarial es más reducida comparada con otros deportes, aun así, se notan ciertas diferencias. Federer y Djokovic ganan 48 millones de dólares mientras que Sharapova, la tenista mejor pagada, gana 29,2 y Serena Williams, 24,6. Estas dos últimas son las únicas deportistas femeninas que están en la lista de la revista Forbes de los “100 deportistas con mayores ingresos”.

Novak Djokovic, número uno en el mundo del tenis, dijo hace poco que “los hombres generamos más audiencia, y esa es una de las razones por las que pienso que deberíamos ganar más". Además, comentó como defensa que "mientras haya datos, estadísticas e información disponible sobre quién genera más atención y atrae más espectadores, creo que el dinero debe ser distribuido justamente". 

De las 10 deportistas mejor pagadas del mundo, 7 son tenistas. El tenis es el deporte en el que la mujer tiene más oportunidades de triunfar y, además, que se la reconozca.

En el deporte rey hay una enorme desigualdad salarial entre hombres y mujeres. La jugadora mejor pagada del mundo es Alex Morgan, delantera del Orlando Pride, que gana 3 millones de dólares anuales gracias, sobre todo, a patrocinios. Marta Viera da Silva, delantera brasileña y ganadora de 5 balones de oro, se tuvo que conformar con 315.000 dólares mientras jugaba en el Tyreso. En cuanto a los hombres, Cristiano Ronaldo ha ganado casi 80 millones de dólares entre su sueldo como jugador y patrocinios, además es el futbolista mejor pagado del mundo; Lionel Messi gana casi 74 millones de dólares y ocupa el segundo puesto de futbolista mejor pagado. Las jugadoras de la Selección de Fútbol de Estados Unidos, ganadoras de 3 Copas del Mundo, ya han comentado este tema cuando en una entrevista informaron sobre sus sueldos. Ellas cobran 1.300 dólares si ganan un partido; ellos, 17.000. Si los hombres pierden un partido consiguen 5.000 dólares, al contrario que ellas, que no ganan nada. 

Otro de los deportes estrella, el baloncesto, brilla por su brecha salarial. Amaya Valdemoro, exjugadora de baloncesto española, considerada la mejor de la historia llegó a cobrar 40.000 dólares en la NBA. Comparándolo con los hombres, la brecha es gigante ya que ellos no bajan de los millones. En el ránking de los 50 jugadores mejor pagados de la NBA, Kobe Bryant se posiciona en el número uno con un sueldo de 23.500.000 dólares; el que “menos” cobra de los 50 es Danilo Gallianari, con10 millones. Como curiosidad, los 50 mejores pagados cobran más que todas las mujeres en el mundo de la NBA juntas.

En el mundo del golf, la diferencia entre hombres y mujeres es desorbitada. Mientras que Tiger Woods, Phil Mickelson y Rory McIlrory llegan a ganar unos 50 millones de dólares Paula Creamer, una de las mejores deportistas femeninas pagadas del mundo, cobra 5,5 millones. 

En España, la brecha salarial entre hombres y mujeres es del 24%. En el deporte, es aún mayor, esto debido a la publicidad. El éxito en el mundo del deporte se mide por la cantidad de público que puede atraer y, ya sea por la imposición del hombre en el deporte, por tradición o por la poca imagen que los medios dan a las mujeres en el deporte, los deportes femeninos no son muy seguidos y menos valorados. Mireia Belmonte, campeona mundial en natación, ya ha criticado este tema: “Tengo cierta convicción de que los éxitos de los chicos son siempre más publicitados que los de las chicas”. Belmonte es la mejor nadadora de todos los tiempos y, cuando pidió una subida de sueldo por sus logros, se lo negaron.

El mundo del deporte femenino, al no tener muchos seguidores, quedan excluidos de programas e informativos. Esto desemboca en un círculo vicioso en el que las cadenas prefieren apostar por los deportes en los que juegan los hombres y excluir en los que juegan las mujeres por lo que el deporte femenino no llega a los espectadores. Según un estudio de la Universidad Carlos III, las mujeres solo aparecen un 5% en la prensa deportiva de España.




 




Pero este es solo un ámbito más en el que encontramos diferencias. Otro ejemplo lo encontramos en la educación. Los hombres y las mujeres no prefieren estudiar las mismas cosas. La brecha de género en este ámbito es muy parecida cuando hablamos de grado o máster. El porcentaje de hombres que prefieren estudiar ingeniería es muy superior al de las mujeres, pero las mujeres que optan por estudiar ciencias de la salud son muchas más que lo hombres, en ambos casos con una diferencia aproximada de un 40%.

Según MiFuturo.cl las carreras vinculadas con la educación y la salud son las preferidas por las mujeres. Enfermería encabeza la lista con 6.201 matriculadas. Por otra parte, los hombres se inclinan por carreras relacionadas con la tecnología, administración y comercio. Ingeniería comercial lidera la lista con 5.563 matriculados. 

Un estudio realizado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), llamado “Compara tu Carrera”, reveló una lista de carreras universitarias donde se matriculaban menos mujeres. Entre ellas están:

1. Ingeniería de vehículos de motor, barcos y aeronaves. Solo un 4% de las mujeres estudiaron esa carrera de los 29.108 matriculados. 

2. Electrónica y Automatización. Solo el 5% de un total de 105.314 matriculados pertenece a las mujeres.

3. Construcción e ingeniería civil. De los 224.055 matriculados registrados en esta carrera, el 6% pertenece a las mujeres matriculadas.

4. Electricidad y generación de energía. En este caso el número de estudiantes en total es de 114.852 personas. El porcentaje correspondiente a las mujeres es del 6,3%. 
5. Ingeniería mecánica y metalúrgica. De las 241.860 personas matriculadas, el 7.8% pertenece a las mujeres. 

Un estudio realizado por la Encuesta Nacional de Empleo las carreras más ejercidas por parte de las mujeres son: 

1. Formación docente

2. Trabajo social

3. Enfermería

4. Formación docente para otros servicios educativos

5. Diseño

6. Orientación y asesoría educativa

7. Psicología

8. Didáctica, pedagogía y currículo.

9. Literatura

10. Ciencias de la educación, programas multidisciplinarios o generales

En cuanto a la Agencia Informativa Conacyt las carreras más ejercidas por parte los hombres son:

1. Ingeniería de vehículos de motor, barcos y aeronaves.

2. Electricidad y generación de energía

3. Construcción e ingeniería civil

4. Ingeniería mecánica y metalurgia

5. Electrónica y automatización

6. Deportes

7. Física

8. Tecnologías de información y la comunicación

9. Producción y explotación agrícola y ganadera



Las diferencias entre hombres y mujeres existen, son muchas y pegan fuerte. No se llegará a ninguna parte si no tomamos conciencia de donde empieza esto. La sociedad es quien pone los estereotipos, las limitaciones y los prejuicios, pero de lo que no nos damos cuenta es que la sociedad somos nosotros. Quién dice que por ser mujer no puedas estudiar ingeniería civil, o que por ser hombre no puedas bailar ballet. Los hombres y las mujeres somos iguales, reímos igual, lloramos igual y sentimos igual por lo tanto merecemos lo mismo




Aún nos queda un gran camino por recorrer para lograr lo que queremos y merecemos, pero no pararemos hasta conseguirlo. Ninguna mujer merece vivir el calvario de tener un novio o marido machista, nadie merece vivir en el miedo, porque queremos sentirnos libres, no valientes. Ni una menos.

El número para denunciar cualquier acto de violencia machista es 016 en España.

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