Modestas impresiones sobre «Corazón tan blanco» de J. Marías

13:33:00


Título: Corazón tan blanco

Autor: Javier Marías

Editorial: DEBOLS!LLO

Páginas: 315

ISBN: 978-84-8346-140-2
Antònia Fontirroig

Hace falta un hombre como Javier Marías para, de un verso sacado de Macbeth, componer una novela de argumento mínimo que atrapa al lector desde la primera línea. Veámoslo:

«No he querido saber, pero he sabido que una de las niñas, cuando ya no era niña y no hacía mucho que había regresado de su viaje de bodas, entró en el cuarto de baño, se puso frente al espejo, se abrió la blusa, se quitó el sostén y se buscó el corazón con la punta de la pistola de su propio padre [...]». ¿No les excita este comienzo? Y a estas líneas les suceden otras que no se apartan del camino para encandilar al lector con esa prosa elegante y bien cuidada que siempre ha caracterizado a Marías.

Juan Ranz narra y protagoniza esta novela de secretos y pensamientos —"de la vida"— que bien ganado se tiene el título de clásico contemporáneo.

Volviendo a la famosísima frase del comienzo, «No he querido saber, pero he sabido», Juan inaugura el relato y a la vez anuncia que, lo que está por contar, no quiere contarlo. Sus palabras abren el debate entre si debemos decir o callar, decantándose él por lo segundo al preferir "no escuchar por no saber, no tener conocimiento de tal hecho", y de este modo proclama "la maldición del saber".

Corazón tan blanco es una novela que pone en crisis valores sólidamente adquiridos por la cultura occidental, entre ellos, el matrimonio. La acción se desencadena a su ritmo, es decir, lenta y pausadamente, y es que, lo que interesa más de esta novela no es el argumento, sino el dominio del lenguaje que sólo puede ejercer un maestro de la palabra como Marías.

No quisiera poner el punto final a estas —modestas— impresiones sin mencionar las parodias probables de Margaret Tatcher y Felipe González en ese encuentro entre "una dama inglesa" y "un caballero español", ambos altos cargos políticos, pues estoy segura que más de alguna sonrisa maliciosa han provocado entre los lectores.


P.D.: No recomendable para personas que precisen de narración y acción rápida en los libros.


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